Gris el silencio
de tu turbia mirada,
cuerpo sin alma.

Rimas y versos
naufragan en texturas
de tintas, sin color.

Imagíname,
desnuda y estéril
sin voz, ni un yo.

Temor de querer
ser libre y libertad
en cuatro rejas.

Atisba ilusión
de esas lunas amantes
en cielos neón.

Rehén del caos
en las escalinatas
de una ciudad.