¡Duele la ausencia…!
el silencio decía,
me es eterno el insomnio
por tu ausencia tan viva.

Constante y desnuda
la esperanza que tengo,
atada a la angustia
de convalecientes ensueños.

Vacíos instantes…
vacíos de ti,
espera constante
de lo que nunca perdí.

Te espero paciente,
eterna y lejana…
porque últimamente
para mi “hoy” es “mañana”;

porque hoy no estuviste,
porque mañana te espero,
porque las noches son tristes,
llenas de incertidumbres
y vacíos desvelos.

Autora: Ely