Fingimos que no hay nada en medio de tantas palabras,
ignoramos adrede que no sabemos que podemos caer al abismo
e intentamos leer las ansias que esconden las miradas,
ansias separadas por la falsa prudencia del capricho.

¿Qué sabemos?, es oscuro y misterioso el deseo de saberlo
porque al hacerlo quedaría descubierta el alma,
quedaríamos mirándonos como una clara imagen en el espejo,
indefensos los sentimientos que frente a frente nos desarman.

Damos vueltas en el mismo punto y nos miramos,
frenamos como sea todos los pensamientos repentinos,
fingiendo que no sentimos cuando sentir es tan humano.

Fingimos que no hay nada y en el silencio nos quedamos,
en medio de la incertidumbre nos dejamos caer
con la creencia que dejamos en el olvido lo que nunca fue revelado,
que no existen huellas ni en el alma, ni el la piel
y entonces todo sigue igual,
en agonía tú, en agonía yo;
y la vida sigue sin parar.

Autora: Ely