Que la urgencia está
desde que nacimos,
en la muerte lenta
retener el tiempo
de lo bien vivido.

Escuchar bajo la tormenta
acelerados nuestros latidos,
en un beso recordar que
seguimos vivos.

Y seguir urgentes
aplacando el frío,
en los amados brazos
de nuestro bien querido.

Mirar a la nada
cuando estemos heridos,
encontrarnos de nuevo
y ya no estar perdidos.

Autora: Ely