Recostarse, tener la certeza
de escuchar tu voz,
dedicarte un beso y mirarte,
saber quién soy,
cuando estoy contigo,
anhelar la idea de sentir
por fin los latidos de tu corazón;

no es mi alma ajena, mi amor,
que nada me aleja,
que la distancia se quiebra
entre tú y yo.

Que sin ti se abrazaran
las soledades, entre ellas yo,
que no puedo perderte,
que sería pena, llanto,
el fuego que se extingue
en mi interior.

Que eres mi cielo
y al alcanzarte yo
dejo atrás el infierno,
sobre mi fe esperanza
de volver eterno nuestro amor.

 

Autora: Ely