Cae sobre la arena cristalina la pluma azul,
el mar rompe en la rocosa playa, a lo lejos.
Postrado en la distante orilla escucho lejano:
el eco, el canto, la risa, los sueños.

La pluma azul danza con el viento
su mirada se deleita con el azar,
en la cristalina playa delicados pies se elevan
las caracolas guardan del mar, la esencia de su risa.

La efímera pluma azul engalana el frenesí
de sus cabellos castaños en la brisa salada,
mientras su mirada, faro distante
quien llama al idilio etéreo, intangible, fugaz.

Mis manos toman la frágil pluma azul
el éter se funde en la fragancia de su piel,
la fuente escarlata que fluye de sus labios
el lunar en su clavícula, la porcelana de sus manos.

La tenue pluma azul es arrancada por la tempestad
efluvio se desvanece, ajeno en el vacío
manos que titubean, voz que tiembla
la luz mengua ocultando su mirada.

Despierto entre los átomos marchitos de una pluma azul
acariciando entre las grietas de mi piel el recuerdo distante,
las palabras se ahogan mientras se clavan en mi garganta,
en una playa de cristales de una tumba estelar.

Autor: Omar Olmos Martínez