Busco en los árboles la memoria corrugada
de pájaros perdidos en el horizonte.

El viento zurce mis mejillas
hasta calmar la insensatez de mis lágrimas,
rocío que enjuaga la primavera
para tratar de mirarte, una vez más,
acariciando el prado.

Soy una mariposa que busca polen
en flores marchitas para tratar de
encontrar vida en escombros
de un pasado en fuga.

Mis raíces me cuentan la historia
que esconde el otoño en la tierra,
recuerdos perforados por gorriones sin voz.

Te espero sentada bajo la mirada de un roble,
mientras tarareo poemas sin verbos
que viajan al norte por un último adiós.