Libro IV: El Principito

“(…) – Me pregunto – dijo – si las estrellas se iluminan con el fin de que, algún día, cada uno pueda encontrar la suya. (…)”

(Saint-Exupéry, 1943, p.46)

 

El Principito 

Hace cuatro años “El Principito” llegó a mis manos, en ese momento, su lectura me resultó mágica y despertó mi imaginación para volver a soñar despierta. Lo volví a leer hace un mes, pero esta vez, llegué a comprenderlo de una manera más reflexiva, no se trata solamente de un cuento lleno de aventuras protagonizado por un hombrecito estereotipado de cabellos dorados, esta obra literaria guarda entre sus páginas metáforas sinceras para explicarnos que es lo esencial de la vida.

Al comienzo de la narración está presente la afirmación de que, “las personas mayores nunca entienden por si solas las cosas,” y es curioso porque esta novela corta tiene su dedicatoria a León Werth, cuando era niño. ¿Sabes por qué?, si recuerdas como fue tu infancia, probablemente, sonrías y hayas encontrado una versión inocente de ti mismo inspirado por la simpleza de las cosas, un mundo donde nada es imposible y todo puede ser real.

Ahora, si realizas una introspección más profunda sobre aquellos días encontrarás la razón de ese sentimiento, no se trata de vivir sin preocupaciones, ni responsabilidades. Lo que te enseña tu niño interior es mirar al cielo y disfrutar cada instante, entender que la felicidad no está en algún lugar esperando tu llegada, la felicidad brilla con tu sonrisa.

Aunque la lectura de este libro sea fácil y se haya convertido en mercancía de frases usadas y abusadas, es un clásico universal. Yo no comparto la idea de etiquetarlo como un género infantil, es un libro dedicado para aquellos adultos que se han perdido en la cotidianidad.

Cada vez que necesito sacudir la mente lo vuelvo a leer. Para que puedas comprender el mundo del “El Principito”, debes mantener la mente abierta y descubrir entre líneas sus enseñanzas, no son simples palabras que cualquiera pudo haberlas escritas, son vivencias y experiencias maquilladas con prosa, Antoine de Saint-Exupéry nos devela que cuando nos convertimos en adultos las banalidades llegan a tomar lugar de las cosas que realmente son relevantes para el ser humano. Recuerda que un verdadero lector también debe ser crítico de su interpretación.

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Algunas Curiosidades:

  • “El Principito” en francés: Le Petit Prince.
  • Este clásico universal ha sido traducido a más de doscientos cincuenta idiomas, incluido el braille.
  • Saint-Exupéry escribió esta obra mientras se encontraba exiliado en Estados Unidos, fue piloto militar al comienzo de la Segunda Guerra Mundial.
  • La historia de “El Principito” ha sido adaptada en algunas obras de teatro, películas, obras de ópera y anime.
  • En el 2018, la editorial Espejos Literarios de España lanzó una versión “feminista” de este libro llamado, “La Principesa.”

Firma LSB-01

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