3 a.m.

Son más de las tres de la mañana y la noche no me cuenta más, durante una década de letras y otra de café la he escuchado hablar.

Conozco cuan negra puede llegar a ser cuando la luna la abandona, la he sentido tan distante cuando se ha extraviado entre luces de neón y drogas, sé cuándo se inmuta con copas vacías y aullidos febriles.

La conozco desde que los miedos de la infancia se convirtieron en quimeras dóciles y los desvelos en versos transeúntes. La recuerdo virgen, sin amores extraviados, ni suspiros anclados en ojos negros infinitos.

Ha pasado un cuarto menguante y ya no tiene más que contarme. Te vas con la soledad intranquila hasta que el día ahogue tus próximos días de agosto.

Imagen by Cayue

b1
Camila Valle

Deja un comentario