Me Sabes a Agua

Media luna y veinte amaneceres
se esconden en la fragilidad de los sueños,
la simplicidad de la magia perece en el despertar de los versos,
versos acendrados que callan en la fineza de tus labios.

En un escenario de montañas vírgenes,
el rocío del pudor reviste tu piel;
olor a selva, tacto a cielo y sabor a manantial.

Gota a gota, tu silueta se va cincelando,
la armonía del delirio del caer del agua
junto con la melodía del roce poético de tu piel,
va callando el resplandor del sol,
astro que va cediendo ante las sombras de tus contornos.

Tu cuerpo es arte de invierno
surcado con copos cobre y arrebol,
ínfimos destellos que eclipsan en mí;
me sabes a trópico, me sabes a seda
me sabes a agua, me sabes a miel.

b1
Camila Valle

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